Vi la costa retroceder y supe que algo andaba mal, corri desesperado porque el instinto me lo pedia. La bahia fue una gran fotografia en un momento y despues nos deboro.
Solo mire tu parte de la metamorfosis, aunque me enamore de tus ojos que no cambian.
No suena convincente que la soledad sea tan fiel, me gusta tu miel, sos dulce y natural como la isla que no sabe de amores sino de naufragios.
Ahora tu propio gobierno te traiciona, vos quedas siendo el enemigo popular por un producto de injusticias, yo yo estoy encerrado pero me rio de tu desgracia porque los muros hablan y murmuran la pasion prohibida de dos polos negativos que no se van a atraer. Vos me podes sacar todo pero si ella se quiere quedar aca, ella se queda.
Eras parte de una dinastia, el oro tenia mas valor brillando a tu alrededor, yo supe de tu fragilidad y nunca confese, no fue por temor al poder , fue temor de que llegue el momento y tener que elegir entre la luna y el sol , ya no volveremos a verlos jugar con el dia, pasandoselo de mano en mano, ya lo sabemos pero no aceptaremos tan grande injusticia , jamas aceptaremos que uno reine y el otro desaparezca para siempre.
Yo te invito a mi mundo ,quiero enseñarte lo que es dejarse llevar, quiero mostrarte lo que se ve si cerras los ojos y abris el corazon, quiero que aprendas que hay mucho mas que la realidad si tenes la suficiente fragilidad como para sentir.
Es muy ambigua la situacion : Siento que extraño a una extraña porque nunca entendi tu adios
Autor: julian diskenstein |