Y te deje ir

Cuando te vi quedé impactado.
Al principio no me gustaste pero me fascinaste.
Tu actitud avasallante me incomodó un poco.
Tenías un vestido hippie que dejaban ver unas tetas bárbaras.
Te acercaste a mí amigable y me brindaste tu ayuda.
Yo estaba desvariado, triste y amargado.
No tenía ganas de vivir y vos me reanimaste.
Me auxiliaste y me rescataste de la locura.
Pasamos un tiempo juntos, aunque demasiado poco.
Recuerdo todavía como cogíamos.
¿Verdad que te hice gozar como nadie en tu vida?
Yo vivía caliente y vos siempre estabas dispuesta.
Teníamos gustos parecidos y nos entendíamos de memoria.
Pero no contaba con que pasara lo que pasó.
Pude percibir el preciso instante en el que te enamoraste de mí.
Estabámos compartiendo un asado con amigos, yo hablaba y todos me escuchaban.
Vos me miraste y te derretiste.
Vi en tu mirada una mezcla de admiración y orgullo de tenerme.
Yo acusé el impacto, aunque me hice el boludo.
Sabía que si me quedaba y te cuidaba me serías fiel el resto de mi vida.
Pero no estaba listo para eso, quería estar solo un tiempo.
Venía de una relación que se había hecho demasiado larga y demandante y quería disfrutar mi liberación.
Vos eras peligrosa y mi prioridad era recuperarme.
Me alejé unos años y cuando volví jugamos a ser amigos.
Vos progresaste y te hiciste una mujer admirable.
Yo renací y me creí mas de lo que era.
Seducí y desnudé mujeres sedientas de sexo.
Fui un gran amante y muchas gozaron conmigo.
Pero nunca nadie me volvió a mirar como vos me miraste ese día.
Laboralmente tuve suerte, mi progreso fue evidente.
El trabajo funcionaba y mi apariencia mejoraba.
Usaba ropa cara y conducía buenos autos.
Pero mis decisiones seguían siendo equivocadas.
Cuando tuve que elegirte no lo hice y opté por una chica que vos me presentaste.
Con Julia me fue bastante bien y me sentí contenido.
No la amaba pero sin darme cuenta a estar en pareja me fui acostumbrando.
Cada día que pasaba me alejaba mas de vos y no lo soportaste.
En una cena con amigos y como al descuido la vendiste dejando que me entere de una pequeña traición que juntas me había hecho.
Supe que fue premeditado, como un último intento por retenerme.
Yo me alejé de ambas, pero permaneciste conmigo.
Aunque se cuanto lo deseabas, del todo nunca pudiste conquistarme.
Me querías demasiado y no te ibas a conformar con tenerme a medias.
Te conocías y sabías que si no era íntegramente, yo no te servía.
Una mañana, desilusionada, tomaste un avión y te fuiste para siempre.
Hoy un día soleado de invierno te estoy extrañando.
Me arrepiento de haber sido tan presumido y dejar que pasara.
Eras la mujer de mi vida y no me di cuenta.
Me amaste como nadie me amó y dejé que te marcharas.


Autor: Gabriel Roman
Escribí tu opinión sobre Y te deje ir
Nombre o Nick:
Título:
Comentario: